lunes, 28 de marzo de 2011

Te vuelvo a perder


Hace tanto que te conozco y ha pasado tanto tiempo desde la última vez que te vi.

Entusiasmada iba a tu encuentro, los nervios me corrían solo de pensar que te vería. Después de tanto tiempo nada ha cambiado, todo sigue como estaba, como nos gusta a nosotros encontrarlo. Dos besos, un abrazo, una sonrisa y los nervios han parado. Disfruto de tu compañía, aprovecho cada instante junto a ti ,mientras guardo en mi mente todas esas aventuras que luego recordare cuando ya no estés aquí, esos instantes que me hicieron ser feliz. Una mirada sospechosa, una caricia inesperada, ambos deseando fundirnos juntos en la mañana. No puedo ocultarte lo que pienso, tú siempre consigues hacerme hablar, entre nosotros no hay secretos, sabes mi vida mis sentimientos y conoces mi manera de actuar. Solo tu me proporcionas toda la confianza del mundo y me proteges en tus brazos, esos que me hacen sentir segura si me están rodeando, esos que se deslizan por mi cuerpo buscando el cariño anhelado.

Pero ahora después de estos días vuelves a desaparecer. La distancia vuelve a ser eterna, lejos te siento y no se como remediarlo. Te he tenido tan cerca que ahora no se vivir sin ti. Extraño tus caricias y tu forma de mirarme, siento escalofríos de pensar que no estas cerca, he rozado tu piel, he probado tus labios, he averiguado lo que es tenerte para mi y ahora todo se ha esfumado. Esos momentos vividos andando juntos de la mano, tantas charlas, nuestras risas y ahora es un recuerdo muy apreciado. No se que me das para que me cueste tanto alejarme, no fui capaz de mirar a tras cuando llego la hora de marchar, no tuve valor de ver como una vez más te volvia a perder.

El coche arrancó y un capitulo de nuestra historia volvió a acabar, un trozo de mi corazón se paró, porque solo él sabe que sin ti no puedo estar.

martes, 1 de marzo de 2011

Hojas vacias

A medida que pasan los días me doy cuenta de que te alejas más, vas pasando como el otoño, otro otoño más sin tu presencia, sin el calor que proporciona el tenerte cerca.

Otro otoño más en el que caen mis hojas, esas color marrón, que se desprenden de mí cada a cada hora que pasa y que llevan en su haz cada momento vivido, cada emoción, cada recuerdo. Esas hojas que descienden hasta el suelo y no llevan consigo recuerdos a tu lado. Las mismas que se lleva el viento al ver que tu no estás, ese que ya no susurra tu nombre porque no puede leer en las hojas lo que no está escrito.

Pero lo que el viento no sabe es que tu ausencia hace que se estremezca cada rama que poseo, que tu recuerdo corre por la savia que me da la vida. No es necesario que caigan hojas con historias escritas, ni que el viento susurre tu nombre, el resto de arboles oirían mis pensamientos. Lo que llevo dentro no se escribe simplemente se siente.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Entre las sabanas

Porque es rozar tu piel y sentir un escalofrió recorrerme por dentro, sentir tu mano descender por mi espalda, suave, dulce y cuidadosamente. Notar tu respiración cerca de mi despierta las mariposas que invaden mi estomago, se mueven inquietas al notar tu presencia, el nervio las recorre al disfrutar con las fragancias que desprende tu pelo, llegan a la locura al sentir tu cuerpo rozar el mío entre las sabanas.
Nuestras miradas se encuentran, no se dicen nada y a la vez lo dicen todo, suspiras y me rio, te acercas despacio calculando la distancia que debemos mantener y dándote un vuelco el corazón te saltas las distancias. Tus labios chocan con los míos resolviéndome esas preguntas que solo puede descifrar tu piel. Me abrazas y susurras a mi oído te quiero, en ese momentos las agujas del reloj se paran, el mundo deja de girar y tu y yo somos el centro de nuestro propio mundo compartiendo habitación con el calor, la alegría, el deseo, el amor, la sensualidad y la pasión.
Es lujuria lo que inunda nuestros cuerpos, es el éxtasis que me recorre el decir tu nombre una vez mas, es tenerte cerca, sentir que nuestras almas se fusionan y que lentamente pasan a formar una sola pieza. Te beso, me besas y todo sigue su camino dejando entre las sabanas las palabras que una noche escuche al oír tu voz.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Tus mentiras

Odio que me mientas y que después hagas como si nada.
Odio que gires la cabeza y mires a otro lado como si esto no fuera contigo.
Odio que todo quede en el olvido cuando es imposible borrarlo.
Odio odiar que me mientas, pero si lo odio es porque me lo haces tú.

lunes, 1 de noviembre de 2010

La distancia nos separa, el tiempo pasa delante de nuestras narices dejándonos como meros espectadores. Ya hace varios años que te conozco, mejor dicho hace varios años que intento conocerte y no ha pasado ni una primavera desde ese día en el que decidí alejarte de mi corazón y verte como un gran amigo. Siempre he estado unida a ti, de una manera u otra no te dejaba solo en ningún momento, pero las cosas han cambiado, la llama del amor se ha fundido, ya no sueño contigo, no vivo por y para tu recuerdo, no lloro tu ausencia, ni echo de menos algo que jamás tuve, pero no puedo decir que te he olvidado, simplemente aprendí que lo nuestro era algo inalcanzable, que dejar de desearte sería lo mejor para los dos y que seria la única manera de salir ilesa de esta historia.
Pero las cosas han cambiado, ahora puedo decir que tengo un amigo, un amigo que se olvida de que está hablando conmigo, que no recuerda mi voz ni yo la suya, que tiene un pajarito que le informa mal de las cosas en la guantera del coche y uno de pacotilla que intenta hacerse el listillo, un amigo en la distancia al que he visto 3 veces en mi vida, un amigo al que quiero con locura, al que aprecio más de lo que él se imagina, un amigo que no quisiera perder jamás, un amigo que se ganó un hueco en mi corazón y que no lo ha perdido. Te quiero.

miércoles, 27 de octubre de 2010


Tengo miedo. Miedo a perderme en mi mente, confundirme y no saber que quiero. Miedo a confundir sentimientos.

lunes, 25 de octubre de 2010

Es así

Es difícil ver como todo sigue, como inconscientemente me fijo en ti. Cuesta asimilar que la lista va aumentando, que ya no es una vez, ni dos, ni tres, ni cuatro, ya son cinco. Cada pensamiento que recorre mi mente me aturde, me descoloca y me vuelve a colocar en otro sitio diferente que me acerca más a ti.